La Inteligencia Emocional en la Era del Conocimiento
TuWeb
La Inteligencia Emocional en la Era del Conocimiento
Mis aficiones
Datos del Autor
Mis enlaces
 
La Inteligencia Emocional en la Era del Conocimiento

En la actualidad son varios los autores que identifican la necesidad de trabajar arduamente con la inteligencia emocional de las personas. Daniel Goleman menciona en su obra como las experiencias vividas en la edad temprana, definen o tienen gran aportación en la definición del comportamiento de las personas adultas. En su obra Goleman, narra diversos estudios de campo relacionados con experiencias vividas por niños y como estos adquieren ciertos patrones de conductas semejantes, ya como adultos.

De antemano sabemos que para esta nueva era del conocimiento, el estudio y la especialización, fungen como pilares indiscutibles para ''asegurar'' un éxito en la vida; pero que tan cierto es esto? Según la teoría de Goleman, lo que define realmente a la persona es su capacidad para manejar las emociones, ya que son estas las que determinan las decisiones fundamentales del quehacer humano. Pongámoslo en nuestra vida diaria y pensemos: quien de alguna forma, no ha vivido la experiencia de anteponer las emociones ante la razón? Si bien es cierto, la mayoría de nuestras decisiones las realizamos en base a la razón, considerando las posibles consecuencias, las dediciones verdaderamente importantes tienen un gran rasgo de emotividad.

No es raro saber o enterarnos, que algún gran ejecutivo o líder, aparentemente de la nada, se ve envuelto en algún escándalo o incidente, que hecha por tierra los logros laborales o sociales que cimentaban su éxito. Estos incidentes, se deben en gran parte por decisiones tomadas en un estado emocional inadecuado.

La toma de desiciones por impulso, se debe a nuestra herencia biologica, luego, esta misma evolución nos permitio tomar desiciones por sentimientos y emociones. No podemos negarnos a lo que nos dio nuestra madre naturaleza, pero como seres pensantes debemos ser capaces de ejercer las decisiones adecuadamente. En esta nueva era donde el conocimiento es la parte preponderante, no basta tener razón, es necesario saber en que forma dar a conocer esta razón.

En mi opinión, aun cuando el saber representa actualmente el gran capital humano, vivimos en un mundo donde en muchas ocasiones nuestras emociones dictan el camino a seguir; debemos por tanto, estar emocionalmente preparados para tomar las mejores decisiones. También es importante trabajar en este mismo sentido con nuestra infancia, ya que ellos enfrentaran de una manera más impactante en desarrollo de la era del conocimiento.




Autor: Jorge Enrique Saldaña Lagunas
Estudiante de la Maestría en Liderazgo Desarrollador
Materia: Evolución Histórica de las Sociedades.
Maestro: Rafael Cano Franco

Foto
Foto
Foto

La Familia.

Este es un trabajo donde se resume información de varias fuentes, donde se expone la temática de la familia.

La familia y la sociedad.
La familia como institución natural, no puede considerarse como un producto estático, pues ha recibido a lo largo del tiempo un legado histórico considerable. Por ejemplo, la forma cómo los griegos concebían a la familia es diferente a la que tuvieron los romanos del Bajo Imperio, influida por los ideales cristianos; y distinta a la idea de familia del siglo XXI.
Uno de los momentos claves de la historia y cuya influencia aún se siente fue
la Revolución Industrial. Iniciada en Inglaterra a fines del siglo XVIII, trajo un sinfín de innovaciones tecnológicas a la producción, que originaron una migración masiva de las familias rurales, hacia las ciudades.
En la sociedad preindustrial predominaba el modelo de familia rural y extensa conformada por padres, hijos, abuelos, tíos, parientes en general, quienes, unidos por lazos de sangre, fortalecían sus relaciones con los rituales del matrimonio, el nacimiento y la muerte. La familia era, pues, el contexto social más importante ya que además de lugar de residencia constituía la unidad básica de producción; sus miembros trabajaban conjuntamente y se prestaban apoyo mutuo. Asimismo, ejercía funciones de bienestar y de control social, no sólo criaba y educaba a sus hijos, sino también servía cuidaba de los enfermos y ancianos. En ella era diferente el trato y la educación de niños y adolescentes; sobre todo en las sociedades rurales, sus miembros, desde muy pequeños eran tratados como adultos, a diferencia de la prolongada adolescencia observada en las sociedades actuales, que deja transcurrir más de diez años entre la pubertad y la adopción de roles adultos.
A partir de la revolución industrial comenzó a “generalizarse” la familia conyugal o nuclear; decimos generalizar porque el modelo nuclear ya existía y, aunque no emergió en un punto histórico específico, fue el Cristianismo quien más lo impulsó.
Al crecer las ciudades con el desarrollo industrial, las relaciones entre los miembros de las familias que habían sido más personales y directas, se vuelven impersonales y anónimas, la gente se vuelve desarraigada, y decae la solidaridad.
Con la industrialización se produjo la separación entre el hogar y el lugar de trabajo, estableciéndose así una frontera más visible entre el espacio público y el privado. La familia se idealizó como un lugar perfecto donde se redujo la distancia entre padres e hijos y se revalorizó la función social de la mujer como esposa y como madre. La ideología liberal, nacida del desarrollo de la burguesía y del progreso económico, empezó a proclamar el derecho del individuo a escoger al cónyuge, el lugar de residencia y el grupo de familiares con los que se quiera relacionar. Sin embargo, este proceso acarreó un aspecto negativo: se produjo una individualización de las relaciones familiares, que causó una creciente separación entre la familia nuclear y el parentesco extenso y el cierre del hogar a los no parientes; asimismo, causó una gran separación entre las generaciones y, especialmente, el aislamiento de las personas ancianas.

La Familia y su función
La familia es un grupo de personas unidas por vínculos de parentesco, ya sea consanguíneo, por matrimonio o adopción que viven juntos por un período indefinido de tiempo. Constituye la unidad básica de la sociedad.
En la actualidad, destaca la familia nuclear o conyugal, la cual está integrada por el padre, la madre y los hijos a diferencia de la familia extendida que incluye los abuelos, suegros, tíos, primos, etc.
En este núcleo familiar se satisfacen las necesidades más elementales de las personas, como comer, dormir, alimentarse etc, además se prodiga amor, cariño, protección y se prepara a los hijos para la vida adulta, colaborando con su integración en la sociedad.
La unión familiar asegura a sus integrantes, estabilidad emocional, social y económica. Es allí donde se aprende tempranamente a dialogar, a escuchar, a conocer y desarrollar sus derechos y deberes como persona humana.

El futuro de la familia:
La familia nuclear formada por la pareja e hijos nació debido a las exigencias económicas de la nueva era industrial, así como a diversos factores sociales e ideológicos: igualdad entre sexos, justicia, independencia, etc; fue creada para nuestra época caracterizada por ambientes reducidos, pocos miembros con relaciones estrechas y deseo de felicidad que se haga posible dentro del hogar. Sin embargo, los cambios acelerados en las últimas décadas en el mercado laboral, en el progreso científico-tecnológico, en el sistema político, en los valores y creencias, así como la globalización y el avance de las telecomunicaciones la han puesto en crisis.
En consecuencia, la familia nuclear se fractura, se colapsa, deja de cumplir con sus funciones (las cuales consisten en satisfacer las necesidades biológicas, psicológicas, económicas, reproductivas, educativas y socializadoras de sus miembros). Las consecuencias se ven en el aumento de separaciones y divorcios, reducción de la vida en familia, descenso en las tasas de natalidad, aumento de problemas psicosociales en sus miembros: violencia doméstica, suicidio, infanticidio, embarazo en adolescentes, adicciones, depresión, trastornos de la personalidad, de la aceptación, etc.
En el futuro la familia continuara desempeñando algunos de sus antiguas funciones, pero en forma muy atenuada; sin embargo continuara siendo una institución social fundamental, proveedora de nuevos miembros para la sociedad, transmisores de valores éticos y culturales, y sobretodo formadora del ciudadano del futuro en un contexto de amor, comprensión y afecto.
Según sean los valores y el punto de vista religioso o moral de cada uno, y la resolución del conflicto futuro entre los valores humanistas y los económicos, podremos mirar el futuro de la familia, con optimismo o con desesperanza. Porque la historia no es lineal, ni esta predeterminada, sino que depende de innumerables factores imprevistos, y sobretodo de la libertad, es decir, de voluntad y decisiones humanas.



En conclusión podemos decir que en la actualidad la forma de familia más generalizada a nivel mundial es del tipo nuclear, sin embargo en los últimos años, ha sido grande la tendencia a nuevas formas de familiares (homosexuales, monoparentales, ensambladas, etc.), y aunque las tendencias modernistas, provocadas en gran medida por el avance tecnológico, han promovido gradualmente la desintegración familiar; la panorámica del futuro de la familia es, que seguirá siendo la institución fundamental para la integración a la sociedad de los ciudadanos con mejores valores éticos.

ESCRÍBEME:
Me interesa tu opinión contactame: